Ha llegado un nuevo fin de semana. El cielo ha tomado un color rojizo que oscurece cada vez más. El viento es frío en esta primavera, pero eso lo hace genial. Así es como termina una semana más y queda una semana menos para que termine el año. Lamentablemente toda esa belleza natural está cubierta por una capa gris, por la contaminación que hay. Aún así, mirar el cielo sigue siendo especial.
Alguien tal vez se haya puesto a pensar en qué hay más allá, alguien tal vez se haya puesto a buscar respuestas a toda esa 'perfección' en todo lo que hay y que se degrada por la mano del ser 'humano'. Yo lo hago a menudo y cada vez mi curiosidad despierta más al ver todas esas maravillas, el perfecto sincronismo
en todo lo que se mueve. Y nosotros podemos cambiarlo todo con una simple decisión. Todo está regulado, preparado para los cambios, con un margen de normalidad, con una desigualdad equilibrada que nos permite vivir.
Hoy iré al parque a observar la noche y entonces después de mucho tiempo sentiré que he vuelto a pensar, que he vuelto a respirar, que todo empieza a tener el orden que debe tener al menos para mí. Estar en medio de la naturaleza es libertad, alejados de la prisión informativa y tecnológica que nos domina y lava nuestros cerebros, alejados del tiempo asesino y ese estrés mortal, alejados del humo ponzoñoso que de a pocos nos consume. Hoy seré libre de gran parte de eso, en un parque... y no hay nada mejor que oxigenarnos un poco, reconocer lo que nos rodea y a quien lo permitió.... y VIVIR FELIZ.
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