Sabes?
Yo quisiera ser aquél que responda tus cartas, con otras tan llenas de sentimiento como las tuyas.
Quizá ya pasó mucho tiempo... quizá perdí el momento, como suele pasar en mí. Pero quizá también es lo mejor, aunque en este momento crítico crea que podría vencer al mundo para estar a tu lado, pensar que podría dejar atrás mis prejuicios y mis ideas absurdas para inventar la felicidad contigo...
Pues te veo perfecta dentro de tus errores y los míos. Porque cuando me disperso en ti me siento en casa, me siento ligero, me siento héroe. Pero mis posibilidades son nada, soy un rockstar fracasado. Y en tanto, él hace que quiera alejarte de su lado. Porque arrancarte sonrisas, carcajadas, amar tantas cosas juntos... me hace creer en el derecho, pero al mismo tiempo me conozco...
Te he dicho que no soy alguien que esté seguro de las cosas cuando de amor se trata. Tampoco te mentiré, pero si dejara salir el mar de ideas agolpadas entre mis labios y los tuyos que sólo por casualidad se han saludado, me desviviría en letras para decirte verdades del ahora que se esfuman de repente. Entonces me arrepiento de todo: de tus ojos, de tus manos, de tus labios... de ser yo quien sigue tras la ventana tratando de alcanzarte...
No puedo decir más, cuando sé que estoy sólo porque quiero. Porque no he sabido coincidir en tiempo y espacio con los demás. Porque el miedo a dañar me daña un poco, y aunque cura, no deja de ser doloroso.
Quiero seguir un rumbo, pero por ahora mi rumbo eres tú... y no sé cambiar de ruta, mi corazón es terco, terco en su indecisión... eso es peor que amar u odiar... su tibieza me enferma en vez de calmarme, me convierto en ave indefensa entre dos corrientes de viento.
Te odio por tener tanto de mí, me odio por caer de repente cuando más rechazado me siento. He caído...
Yo quisiera ser aquél que responda tus cartas, con otras tan llenas de sentimiento como las tuyas.
Quizá ya pasó mucho tiempo... quizá perdí el momento, como suele pasar en mí. Pero quizá también es lo mejor, aunque en este momento crítico crea que podría vencer al mundo para estar a tu lado, pensar que podría dejar atrás mis prejuicios y mis ideas absurdas para inventar la felicidad contigo...
Pues te veo perfecta dentro de tus errores y los míos. Porque cuando me disperso en ti me siento en casa, me siento ligero, me siento héroe. Pero mis posibilidades son nada, soy un rockstar fracasado. Y en tanto, él hace que quiera alejarte de su lado. Porque arrancarte sonrisas, carcajadas, amar tantas cosas juntos... me hace creer en el derecho, pero al mismo tiempo me conozco...
Te he dicho que no soy alguien que esté seguro de las cosas cuando de amor se trata. Tampoco te mentiré, pero si dejara salir el mar de ideas agolpadas entre mis labios y los tuyos que sólo por casualidad se han saludado, me desviviría en letras para decirte verdades del ahora que se esfuman de repente. Entonces me arrepiento de todo: de tus ojos, de tus manos, de tus labios... de ser yo quien sigue tras la ventana tratando de alcanzarte...
No puedo decir más, cuando sé que estoy sólo porque quiero. Porque no he sabido coincidir en tiempo y espacio con los demás. Porque el miedo a dañar me daña un poco, y aunque cura, no deja de ser doloroso.
Quiero seguir un rumbo, pero por ahora mi rumbo eres tú... y no sé cambiar de ruta, mi corazón es terco, terco en su indecisión... eso es peor que amar u odiar... su tibieza me enferma en vez de calmarme, me convierto en ave indefensa entre dos corrientes de viento.
Te odio por tener tanto de mí, me odio por caer de repente cuando más rechazado me siento. He caído...
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